LOLS

Tras la firma de este ERE tenemos que recordar que desde CGT ni estuvimos, ni estamos de acuerdo con esta tropelía que se ha vuelto a cometer en Indra. Y que se seguirá cometiendo hasta el próximo 31 de agosto (De manera excepcional, y en un número no superior a un 5 % de las personas afectadas, se podrá extender el periodo de aplicación de las medidas hasta el 31 de agosto de 2021)

Junto con otras fuerzas sindicales no vimos causas económicas ni motivo alguno para la realización de este ERE+ERTE (con paso a ERE) +Bajada salarial y como tal, no firmamos.

El siguiente paso fue impugnarlo mediante demanda judicial que interpusimos el18 de diciembre, y cuyo juicio tendrá lugar el próximo 25 de febrero.

Pues bien, no contentos con la nueva destrucción y precarización de más de 800 puestos de trabajo la dirección de Indra ha dado una vuelta de tuerca más en la represión a las secciones sindicales no firmantes.

Tras nuestra negativa a firmar el anterior ERE comenzó su acoso y derribo destituyendo a los representantes sindicales, trasladándolos de un centro a otro, y el pasado mes de enero culminó su estrategia, vulnerando flagrantemente el Estatuto de los Trabajadores y la LOLS que establecen las competencias de los representantes de los trabajadores para proteger y defender los derechos de los/as trabajadores/as, despidiendo a 59 miembros de la RLT, 1/3 de la representación sindical de toda la empresa.

Las condiciones laborales que defendemos, no son una opción, son un derecho del trabajador/a y una obligación de la empresa, si las incumple tendrá que asumir la demanda del trabajador/a.

CGT siempre nos tendrán en frente y como tal, entendemos perfectamente las demandas individuales presentadas, a no ser que exista voluntariedad por parte de los/as despedidos/as (cuestión que no estaba contemplada en este ERE, por lo menos firmada…) y en ese caso también entenderemos el porqué la firma de dichos sindicatos.

No se puede admitir este recorte en los derechos de los/as trabajadores/as y por ende la defensa de los derechos laborales no puede quedar en manos de cualquier empresario sin escrúpulos y de los que estén dispuestos a consentírselo.

El hecho de que una empresa pueda desprenderse de la RLT así de un plumazo deja totalmente indefensos a los trabajadores ante cualquier abuso.

No estaría mal recordar a toda la clase trabajadora que un paso atrás se da en un minuto, pero recuperar ese retroceso, puede tardar muchos años, si se recupera.